Milagros de Jesús
Los escépticos sostienen que el truco de caminar sobre las aguas consiste en saber dónde están las piedras…¡Por favor, no me vengan con esa tontería de que Jesús caminó sobre las aguas!
La sabiduría de los escépticos es asombrosa, no sólo están en contra de la teoría que postula que Jesús caminó sobre el hielo, sino que afirman que el Maestro tampoco caminó sobre las aguas, ni multiplicó los peces y los panes, ni curó leprosos, ni le devolvió la vista a los ciegos, ni resucitó a Lázaro, y ni siquiera él mismo resucitó. Y agregan con toda seriedad y sin sonrojarse que mientras no se pruebe lo contrario son meramente leyendas…
Los escépticos disparan tantas negaciones que algunas pegan en el blanco. Es cierto que Jesús no convirtió el agua en vino en las Bodas de Canaán, sino que simplemente sugirió al dueño de casa que vertiera agua en las tinajas vacías y removiera el mosto que estaba en el fondo, con lo que se obtuvo incluso un mejor vino que el anterior.
Jesús produjo muchos hechos extraordinarios, pero jamás hizo un milagro porque un milagro es lisa y llanamente un disparate. El Maestro verdaderamente caminó sobre las aguas, pero sólo fue una proeza de habilidad, y por eso cuando Pedro quiso imitarlo se hundió. La levitación, aunque en pequeña medida, es posible y algunos pueden lograrla.
La sabiduría de los escépticos es asombrosa, no sólo están en contra de la teoría que postula que Jesús caminó sobre el hielo, sino que afirman que el Maestro tampoco caminó sobre las aguas, ni multiplicó los peces y los panes, ni curó leprosos, ni le devolvió la vista a los ciegos, ni resucitó a Lázaro, y ni siquiera él mismo resucitó. Y agregan con toda seriedad y sin sonrojarse que mientras no se pruebe lo contrario son meramente leyendas…
Los escépticos disparan tantas negaciones que algunas pegan en el blanco. Es cierto que Jesús no convirtió el agua en vino en las Bodas de Canaán, sino que simplemente sugirió al dueño de casa que vertiera agua en las tinajas vacías y removiera el mosto que estaba en el fondo, con lo que se obtuvo incluso un mejor vino que el anterior.
Jesús produjo muchos hechos extraordinarios, pero jamás hizo un milagro porque un milagro es lisa y llanamente un disparate. El Maestro verdaderamente caminó sobre las aguas, pero sólo fue una proeza de habilidad, y por eso cuando Pedro quiso imitarlo se hundió. La levitación, aunque en pequeña medida, es posible y algunos pueden lograrla.










